sábado 7 de febrero de 2026
Premio Iberoamericano de Letras José Donoso 2025. Carmen Ollé
«La concesión del Premio Iberoamericano de Letras José Donoso 2025, coloca en el reflector de los antiguos y nuevos lectores, la obra de una magnífica escritora peruana, Carmen Ollé, narradora de las pasiones humanas y cuya poesía (inaugurada por el vertiginoso Noches de Adrenalina, un clásico de la poesía latinoamericana) se sitúa entre las espléndidas voces de la literatura escrita por mujeres. Convergen escenarios y un coro portentososo donde la mujer o varias mujeres se desdibujan y se dibujan en una Lima sórdida, entre metáforas, diálogo interior, reflexión e indagación sobre la condición femenina desde el conocimiento y reconocimiento del cuerpo con sustratos de la poesía beat, la poesía maldita y más, entre la realidad, la vitalidad y la crudeza. Convido a leer sus memorias Destino: vagabunda, gran testimonio de sus vivencias como mujer y escritora y de la literatura peruana del siglo XX y de lo que va de este siglo. Carmen Ollé es, sin lugar a duda, una escritora de la memoria polifónica y de ecos polisemánticos.»
Javier Alvarado
Tener 30 años no cambia nada salvo aproximarse al ataque
Cardiaco o al vaciado uterino. Dolencias al margen
nuestros intestinos fluyen y cambian del ser a la nada.
He vuelto a despertar en Lima, a ser una mujer que va
midiendo su talle en las vitrinas como muchas preocupada
por el vaivén de su culo transparente.
Lima es una ciudad como yo una utopía de mujer.
Son millas las que me separan de Lima reducidas a solo
24 horas de avión como una vida se reduce a una sola
crema o a una sola visión del paraíso.
¿Por qué describo este placer agrio al amanecer?
Tengo 30 años (la edad del stress).
Mi vagina se llena de hongos como consecuencia del
primer parto.
Este verano se repleta de espaldas tostadas en el
Mediterráneo.
El color del mar es tan verde como mi lírica
verde de bella subdesarrollada.
¿Por qué el psicoanálisis olvida el problema de ser o no ser
gorda / pequeña / imberbe / velluda / transparente
raquítica/ ojerosa…?
Del botín que es la cultura me pregunto por el destino.
¿Por qué Genet y no Sarrazine?
O Cohn Bendit/ Dutschke/ Ulrike
y no las pequeñas militantes que iluminaban mis aburridas
clases en la U
ELSA MARGARITA CIRA
Marx aromaba en sus carteras como retamas frescas
qué bellas están ahora calladas y marchitas.
No conozco la teoría del reflejo. Fui masoquista,
a solas gozadora del llanto en el espejo del WC
antes que La muerte de la familia nos diera el alcance:
La desnudez de los senos, la obscenidad del
sexo, tienen la virtud de operar aquello con
lo que de niña, no has podido más que soñar,
sin poder hacer nada.
…………………………………Bataille
Margarita Elsa Cira se perdían en la avenida Venezuela
y colocaban carteles en la noche sobre paredes musgosas.
De día interrumpían las clases de metafísica con rabia
y aplaudíamos esos cabellos sudorosos y negros sobre
la espalda.
El que más se lava es el que más apesta, como los buenos
olores son testimonio de una mala conciencia
como el grito es la figura de la timidez.
HOTELES de Lima
en ellos la ciudad se pulveriza mediante el silencio
inventor de palabras y como la lluvia que ahora cae
sobre Menorca son solo INSTANTES!
Losas empotradas en paredes metálicas sin luz
estudiantes = habitaciones inmundas
lavabos + amasijo de pelos & residuos de grasa
llegan hasta mí para impugnar esta limpieza
que me somete maniáticamente.
Despierto y me levanto de un catre viejo
estoy inclinada en el WC, el culo suspendido.
he venido del brazo de mi compañero de clase por un solo motivo
buscando a Sira a Elsa a Margarita.
La militancia no es una casa vieja del Rímac
pobre o hedionda
y aquí sin espejos ni tazas de mayólica aguantas
las ganas de orinar
o revientas.
La impotencia es silenciosa y corta
el flujo–
La lluvia cae sobre el espacio abierto del jardín
y estás dentro.
Bajo el cobertor
en brazos de la mística
el infeliz muere en la esquina rosada
gritan los pájaros fruteros violados
¿Dónde está el peso mayor del estar allí,
en el estar o en el allí?
¿En el allí –que sería preferible llamar un
aquí- debo buscar primeramente mi ser?
……………………………Bachelard
Pues aquí estás tú, HOTELES de madrugada, bañador
caminando en el azul metálico de una calle desierta
regresas y ventoseas en tu lecho
y otra vez aquí / allí = viento / molotov / pezuña del poli
Margarita Elsa Cira esta frase se cansa de evocarlas.
Bataille me gusta. Es alguien que uno puede leer.
La sensualidad en ese rostro que impresiona por parecer
de un sátiro con ojos purificados
nos sacude sin tumbarnos
nos habla como un hombre que sufre con la carne chamuscada
por el deseo que es ilimitado
su risa su obscena se parecen al temblor de las mujeres
en el desgarrón
en él la religiosa arde la virgen se desviste
como una puta
en algunas sociedades viriles todo se confabula
para que otros hablen de nuestro deseo lo designen
se retuerzan sobre ese “valor-objeto”
y nos definen para siempre inválidas.
¿Somos o no esas presas fáciles o encantadoras hadas?
El miedo se mezcla a la cópula como un regocijo
…………………………………………………….. Opresión + engaño = alineación
…………………………………………………….. Opresión + conocimiento = cólera
…………………………………………………………………………………………..C. Steiner
Se crece entre cólera.
La cólera radical medita en el silencio de la alcoba
ante la impostura de una lección de piano
o un paraíso de estética decimonónica
hay para esto masturbaciones secretas que son éxodos
solitarias defenestraciones a la luz de la lámpara.
Lo que brota de natural de un cuerpo aplastado
no se resume en fáciles categorías como divino o decadente
todo WC es un jardín oculto
oler a orín reconforta
el cristianismo lleva hoy el peso de estos olores
y muchos gramos de bicarbonato para las náuseas.
A los 15 años se está de pie ante una cruz un arquetipo
del dolor
me arrodillo beso la punta de esos pies sangrantes
y deposito mi moneda en la alcancía
en esta mística de relatar cosas sucias estoy sola
y afiebrada.
Tat
30 años irreversibles
2 ó 3 décadas de recuerdos como islas de piedra
la edad en que si no avanzamos o nos movemos hacia una
meta nos devorarán las generaciones.
Entregadas al que-hacer, desesperadas o en busca del
amante ideal
decido partir sin metas
no hay Hacia
sino ¿Dónde?
Y ¿por qué debo aniquilar mi dulce experiencia espontánea
en razón del futuro incierto?
Anoche besaba a mi hombre le suplicaba una nueva pose
descontada la excitación me faltaba un poco de aire por
cierta contrariedad en la nariz para mantenerme de cúbito
dorsal
la pose es el esquema que traduce
la manera de constituirse en “los de arriba” o “los de abajo”
hombros –giba –senos colgantes –orificios dentales
¿soy yo esa viejita para dentro de 40 años?
Mi abuela se miraba a los 80 con resignación sin rabia
sin lamento, tuvo tiempo de reconocerse en el cambio
y no le correspondía ninguna rebeldía.
La sonrisa de la Monalisa indica el camino del envejecimiento
detenido por las cremas
los labios de la libertina y los de la distinguida tiñen
de púrpura los bordes de la sábana y también traducen
risa-volcán-gasto versus economía-sensualidad a dosis
con sus carcajadas o murmullos.
Escucho en el piso alto las risas de los vecinos
gemidos ruidos de catre risas congeladas por el aburrimiento
que caen al mar
las nadadoras desnudas y espléndidas se deslizan por la
orilla, entre los faros caminan tomadas de la mano
y vuelven al mar misteriosas y simples
admiro sus omoplatos anchos en la noche
y recuerdo mi timidez
en Lima la belleza es un corsé de acero.
El tiempo es un fantasma
Masoch
una torre gótica y perversa
un aniversario descuartiza mis nervios retuerce mis zapatos
me hace un gesto lascivo como si tuviera entre los dedos
un miembro gigante envuelto en cerda o una máquina de des-
coser
el asunto es gozar maníacamente
¿quién rompe dos veces
el mismo himen?
Pedazos de piel tallos y espigas sensoriales
que son hoy un zeitgeist
¿nos hemos situado ya dentro de la
convención o desadaptado de acuerdo
a una visión?
¿La dinámica del sufrir es acaso mecanicista?
Algunos sufren su pathos lo acarician lubrican con él.
¿El amoniaco de los pañales no es la lírica del orín?
La ciudad es una expresión que no alcanzaba desde las
rejas del colegio lo que en tus aulas lustrosas
las voces de los profesores ocultan por una educación
virtuosa, el piano delicado y el idioma sajón.
Torpe y sin fuerzas en el aburrido domingo juvenil
y el paseo a Chosica frustrado por la boñiga desparramada
en todos los verdes.
Elsa Sira Margarita las amo porque nadie sabe qué camino
han tomado sus frustraciones
estoy callada pero no ausente
Clarice Lispector escribe rodeada de sus niños
en el hogar
Silvia Plath pensaba dejarlo todo en aquel caso
el Occidente ha dado talentos como la Woolf cuya amistad
con la Ocampo hizo decir a ésta: yo, como toda subdesarrollada
tengo el hábito de escribir.
Suburbio
Aquélla, la más perversa nunca amó.
Se enredó en mis brazos entre sábanas. Sabia,
los pies hacia la puerta…
Irascible, su único defecto era su única virtud,
al placer amó más que al dinero,
a una cicatriz
que a un collar de perlas.
Yo que frecuento las tabernas cerca al mar
sé que ella piensa en Lautréamont
—nombre desconocido—
y en la melancolía de un atardecer gracioso
como un ojo vaciado.
Cavalcanti
Si una rosa no alcanza la plenitud, de tu destreza
—Guido— no respondería.
La dama siempre de espaldas sonrió a un paisaje
añorante.
Puesto que esa mujer más que razonar sueña, ella
es en su quietud más vieja que tu exilio,
y si otro besara su cuerpo amado ¿Tu regreso sería inútil?
Como cualquier locura, viento o blasfemia que mueva
a quien tanto ambiciona
puesto que esa mujer no ambiciona sino sueña
se ha mantenido joven en su pobreza.
Y si alguien derramara el vino atento sobre ella,
y otro la besara en su coño, que sería, entonces,
si un viajero…
En el olvido
Deja ya Carmen de andar por ahí contando a
todos tus dolores;
con tanta queja a nadie haces bien y el culpable
se vanagloria,
Crece en riqueza y poder.
Dice que hay una tonta ya madura -aunque no
lo parezca- que vierte por él sangre.
Si tu cuerpo no alcanza en otro cuerpo la gloria:
que el sueño te recompense.
Carmen Ollé (Lima, 1947). Publicó los libros de poesía Noches de Adrenalina (Cuadernos del hipocampo, Lima, 1981) y Todo orgullo humea la noche (Lluvia, Lima, 1988) y la plaqueta Sueltos de la Selva Profunda (Logroño, España, 2004). Además, publicó los libros de narrativa ¿Por qué hacen tanto ruido? (Flora Tristán, Lima, 1992), Las dos caras del deseo (PEISA, Lima, 1994), Pista falsa (El Santo Oficio, Barranco, 1994), Una muchacha bajo su paraguas (El Santo Oficio, 2002) y Retrato de mujer sin familia ante una copa (PEISA, 2007) y el libro de prosas Monólogos de Lima (PEISA, 2015). Halo de la luna (relato) (2017). Ha sido profesora de talleres de escritura creativa. Recibió el Premio Casa de la Literatura Peruana en 2015.
Con autorización de la autora. Nota y selección, Javier Alvarado
fotografía: Cortesía de la autora. (Carlos Félix https://larepublica.pe/cultural/2025/03/16/carmen-olle-nunca-fui-fiel-pero-siempre-he-sido-leal-la-lealtad-va-mas-alla-1454775)

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